Les había costado separarse tras aquel momento íntimo que habían compartido. Evan, con un esfuerzo sobrehumano, se levantó de la cama, luchando contra el deseo de quedarse allí junto a Hayley, besándola y disfrutando de su cercanía. Sin embargo, la responsabilidad lo llamaba. Debía prepararse y dirigirse a la empresa para terminar el proyecto en el que había estado trabajando con tanto esmero. Después de enfrentarse a varias dificultades, al final había logrado convencer a Alexander Hugh