KENDRA
Surrealismo.
Esa es la primera palabra que lanza mi mente cuando los labios de Kratos aplastan los míos. Pero ayuda al hecho de que todo haya pasado. Es decir, mi mente solo se concentra en el beso que me da Kratos, en todo, así que cuando menos me lo espero, siento que el aire me falta, abro la boca y su lengua me penetra hasta el fondo, saboreando una verdad brutal que escondí la primera vez que me besó, y eso es el hecho de que en el fondo, me gustó.
Dejo que me aprisione contra su