Capítulo XXVII: Cobrándome favores.
Emily.
Mientras esperaba me preparé con una ducha, la lencería, la colonia, el maquillaje, el champan y los taconazos
Me imaginé que ese sería el aspecto de las mujeres que desean tener una noche de bodas especial con sus hombres, aunque para ser sincera,
comenzaba a sentir un poco de miedo y nervosismo, ¿y si no estaba preparaba, y si cometía un error, y si no le gustaba sexualmente a un hombre tan experimentado como
era Jason? Había muchos "y si no", y mi valor comenzó a flaquear, aunque no