Capítulo XXXI. Las mosqueteras huyen para reencontrarse.
Arianna.
Mientras estaba en el piso que compartía Keanu, sola, tras dejar a la prueba de embarazo y todo sobre la mesa, me senté en el salón, estaba como ida, y me sentía herida, traicionada, lo que era, pero totalmente manipulada. Los sentimientos que debían rodearme ahora de felicidad no podían salir a flote. Decidí hacer la llamada mis amigas, y juntas tomaríamos una decisión.
- “Acabo de llegar ¿podéis esperar a que deje mis maletas? ¿no?, ¿dónde está Emy? no la veo en la llamada”- fue l