Capítulo XXIX. El vencedor de la apuesta.
Arianna.
-” No importa cuánto las llame, esas tres no cogen el teléfono, ¿Qué demonios estarán haciendo?.”- me queje en alto tras ducharme, y quitarme ese maldito color rojo de mi pelo, y tras ponerme un camisón ligero, mientras me tomaba una copa de vino blanco.
-” Como si no supieras, o están descansado de haber tenido un sexo alucinante, o están por tenerlo, dependiendo del uso horario en el que se encuentren. La única que está aquí comiéndose los mocos, por estúpida, eres tú.”- me dijo mi