Desde el punto de vista de Jason
Me aparté y la miré a los ojos. Me sonrió amablemente y acarició sus dedos por mis brazos, el cosquilleo se sintió tan malditamente bien que por un segundo estuvimos los dos solos en la habitación.
—Está bien. —susurró de nuevo.
—Lo siento, Alfa—Ken llamó en un tono respetuoso.
Lo miré con mala cara y luego asentí. Realmente era muy terco, sentía que no importaba lo que hiciera o le dijera, no me escuchaba.
—Es ella tal vez ... —Se calló.
Tomé la mano de Emily