PUNTO DE VISTA DE GIOVANNI
El médico cerró su maletín con un clic satisfecho.
—Mucho mejor, señor Vitale. Sus signos vitales son más fuertes y la herida está sanando limpiamente. Con otra semana de descanso debería poder moverse con más libertad.
Robert, recostado contra las almohadas en la cama, se veía pálido pero infinitamente mejor que hace una semana.
—¿Una semana? Estaré de pie en tres días.
—Robert, no seas terco —lo reprendió Isabella desde su silla junto a la cama, aunque el alivio era