POV DE ARYA
Estaba de pie en la cocina, donde la harina cubría cada superficie y los boles y tazas medidoras estaban esparcidos por todas partes, mientras las voces de Claire y Maria resonaban desde el altavoz de mi teléfono, ambas riéndose de mi último desastre culinario.
Habían pasado dos días desde que me disculpé con Giovanni por avergonzarlo y, aunque dijo que todo estaba bien, sentía que tenía que compensarlo.
Y, a juzgar por la forma en que prácticamente me había estado evitando durante