POV DE ARYA
Levanté la vista a través de mi visión borrosa y vi a Marco de pie a unos metros de distancia.
—¿Marco? —Me aclaré la garganta e intenté de nuevo—. ¿Qué haces aquí?
—No contestabas al teléfono. Me preocupé. —Se acercó y se puso en cuclillas junto al banco—. ¿Qué pasó? ¿Dónde está tu amiga?
Negué con la cabeza, y las lágrimas volvieron a brotar. —No va a venir. —Las palabras se quebraron en un sollozo—. No sé por qué, pero no responde.
—Oh, Arya. —Marco me estrechó entre sus brazos,