Regresé al salón de la recepción con Jasmine a mi lado, sintiéndome más serena que cuando había huido al baño.
Mis ojos recorrieron la sala de inmediato, buscando la imponente figura de Giovanni entre los invitados dispersos.
No estaba allí. Enzo tampoco.
—¿Buscas a tu esposo? —preguntó Jasmine con un tono burlón.
—Solo… tratando de ubicarme —mentí. Pero la verdad era que la ausencia de Giovanni me ponía nerviosa.
Cuando podía verlo, podía anticipar sus movimientos. Pero cuando desaparecía, cua