Capítulo 82. Convivencia forzada.
Alicia miró a Axel con indignación ante su tono autoritario.
—¿Qué no admite discusión? ¿Quién te crees que eres para decidir por mí? — espetó, colocando los brazos en su cintura.
Axel suspiró, pasándose una mano por el cabello en señal de frustración.
—Lo siento, no quise que sonara así —se disculpó —. Pero estoy preocupado por ti y por los bebés. Quien sea que esté detrás de estas amenazas podría hacerte daño.
Alicia sintió que su determinación flaqueaba un poco al ver la genuina preocupaci