Capítulo 83. El peligro acecha.
Alicia rodó los ojos, pero no pudo evitar que una pequeña sonrisa se formara en sus labios.
—Eres incorregible.
—Solo contigo —respondió él, guiñándole un ojo.
Otro trueno resonó, cercano, esta vez. Alicia se tensó instintivamente. Axel, notando su reacción, se sentó a su lado en el sofá.
—Ven aquí —dijo suavemente, extendiendo su brazo.
Alicia dudó por un momento, debatiéndose entre su orgullo y el deseo de sentirse protegida. Finalmente, cedió y se acurrucó contra él.
Axel la envolvió en sus