Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAPÍTULO NOVENTA Y OCHO
Punto de vista de Selene
No podía dormir.
Era pasada la medianoche y faltaban menos de doce horas para la cumbre. Había hecho todo lo que Maera me había dicho. Comí bien. Descansé toda la noche. Repasé las notas informativas hasta poder recitarlas de memoria. Me acosté a una hora razonable y dormí en la oscuridad, pero mi mente simplemente no dejaba de dar vu







