CAPÍTULO CIENTO DIECISÉIS
POV DE SELENE
Cuatro días después del rescate encontré un ritmo.
Las mañanas eran con Aelara, que se recuperaba de manera constante y resultó ser el tipo de persona que se recupera manteniendo las manos ocupadas con trabajo. La mayoría de las mañanas nos sentábamos en el estudio de Maera y ella hablaba. Sobre el linaje fundador, sobre el Vínculo del Eclipse, sobre la historia de la línea Lunar que nunca me habían contado porque las personas que me criaron no la conocía