Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe dije muchísimas cosas mientras caminaba hacia el límite oriental del bosque.
La mayoría eran mentiras.
El aire de la mañana era fresco y húmedo. Una fina capa de niebla se aferraba al suelo entre los árboles, deslizándose sobre las raíces como un río fantasma. El sol apenas comenzaba a elevarse por encima del horizonte, filtrando débiles rayos dorados a través de las ramas







