Mundo ficciónIniciar sesiónLa noticia llegó dos días después del intento de secuestro. Aleksandr entró a la habitación donde Valeria alimentaba a Dmitri, su rostro una máscara de tensión.
—Necesito ir a Moscú.
Valeria casi dejó caer la botella.
—¿Qué?
—Dmitri hizo movimiento. Contactó a mis aliados en Bratva rusa, ofreciendo dinero y poder si se unen a él. Necesito ir personalmente. R







