**Capítulo 67**
“Jou para mí, Alpha.” Digo y su mirada se oscurece mientras sigue sus poderosos empujes dentro de mí y, por supuesto, termina, retirándose de mí y esparciendo su esencia por mi vientre y mi pecho con un gemido. Se inclina, me besa en la frente, nuestra respiración errática y sincronizada.
“Oh Dios mío.” Digo y él ríe.
“Fue algo diferente.” Dice mientras baja de mí y se dirige al baño. Regresa con una toalla húmeda y comienza a limpiarme, frotando mi vientre y mi pecho, colocando