CAPÍTULO 28**
Sigo mirando a todos mezclarse, reír y divertirse cerca del fuego de la hoguera, y el dolor de la celosía tan familiar arde dentro de mí.
¿Por qué todo el mundo puede vivir su vida como quiere, y yo estoy sometida a esto ? Siempre mirando, nunca incluida. Sé que si me metiera en eso, lo único que conseguiría serían miradas sucias y susurros a mis espaldas. Mi estómago gruñe al ver a la gente comer, y mentalmente apunto hacerme algo una vez que termine esto.
Cierro los ojos y incli