89. Solo así seguirás viva
—Pronto pasará —se dijo a sí misma intentando controlar los latidos acelerados de su corazón.
Lana había logrado terminar todas las tareas del día y su cuerpo temblaba del cansancio.
Finalmente, en su habitación estrecha, se dejó caer sobre la manta áspera. Cerró los ojos, intentando dormir aunque fuera unos minutos ignorando el hambre que tenía.
Una lágrima cayó por su rostro pensando en cómo saldría de allí.
"Ahora te tengo a ti, pequeño. No voy a permitir que nada te pase, te prometo que te s