26. Se pondrá mejor
Su boca se estrelló contra la de ella con una urgencia que ya no tenía contención.
El beso fue profundo, hambriento, casi salvaje.
Zoe gimió en su boca, abriéndose por completo, respondiendo con la misma desesperación. Sus manos subieron por su pecho hasta enredarse en su cabello, tirando de él, atrayéndolo más cerca, como si quisiera fundirse con su cuerpo.
Caius gruñó contra sus labios.
Su mano libre bajó por su muslo, subiendo la camisola hasta la cintura en un movimiento fluido. Sus dedo