A.J
— ¡No puedo creer lo que me hizo el imbécil de tu hijo! Tú me dijiste que él no volvería a salir de su madriguera –La furia sobrepasaba mis limites tenía ganas de asesinar a alguien, fui humillado por un remedo de hombre.
— Yo no sé qué lo hizo salir, él estaba empeñado en no volver, además fuiste tú quien cometió el error de no leer el poder, sabías como era Bastián fue entrenado por su padre –Me acerqué a ella alzando mi brazo a punto de abofetearla, pero en el último instante me arre