Scott dejó a su invitado y se dirigió a su oficina, pero se detuvo en seco al ver a Sofía. No podía creer que, tras haberle dado una orden directa a Marcus, este hubiera decidido ignorarla. Ya se encargaría de Marcus después; por ahora, su prioridad era asegurarse de que Sofía dejara de trabajar en el club.
No la estaba echando porque la odiara; intentaba protegerla de hombres como Harvey. Él ya la consideraba su novia, aunque ella aún no lo supiera, y haría lo que fuera necesario para mantener