Sofía llevaba casi quince minutos mirando la misma oferta de trabajo. No porque fuera especialmente difícil de entender, sino porque cada vez que llegaba a la sección de los requisitos, su confianza hacía silenciosamente las maletas y salía por la puerta.
Estaba particularmente interesada en un puesto de gerente de proyectos, pero no tenía las cualificaciones necesarias. Situaciones como aquella la hacían odiar aún más a sus padres, porque tenían todo lo necesario para haberle dado la mejor edu