Cap. 54: Por favor, vuelve con nosotros.
La noche había caído sobre la ciudad como un suspiro agotado. En el apartamento de Amelia, solo se oía el leve zumbido del aire acondicionado y la respiración tranquila de Teo, que dormía profundamente en su habitación.
En la sala, Iker permanecía de pie, apoyado contra el marco de una ventana. Llevaba rato observando las luces de los edificios a lo lejos, pero su mente estaba en otro lugar. Amelia salió de la habitación del niño con pasos silenciosos, y al verlo allí, pensó que por fin se perm