Cap. 251: Un amor inesperado.
Cap. 68
Vera soltó un sollozo emocionado, una mezcla de risa y llanto, y se inclinó para abrazarlo con una delicadeza extrema, temiendo lastimarlo.
—Más te vale —le dijo ella contra el oído, intentando sonar severa a pesar de las lágrimas—, porque si no despertabas, yo misma te daba con un palo en la cabeza por asustarme así.
Teo hizo una mueca de dolor, pero sus labios se curvaron en una sombra de sonrisa.
—Me duele mucho... —admitió él, cerrando los ojos un segundo.
—Voy a llamar al doctor, q