Cap. 226: Un amor inesperado.
CAP. 43
Teo se alejó de Vera, dándole la espalda para no ver sus lágrimas. Cada sollozo de ella se sentía como un fallo en su propio sistema, se sentía estúpido por haber creído en sus besos y en su historia de vida.
—No quiero volver a verte jamás —sentenció Teo con una voz gélida—. No me busques ni me llames. A partir de este segundo, no existes para mí. Pero no voy a dejar que los maten. No soy como tú.
Vera intentó hablar, pero el aire se le quedaba atrapado en un nudo de angustia. Él levan