Cap. 203: Un amor inesperado.
Cap. 20
Teo sentía que el suelo bajo sus pies se balanceaba como la cubierta de un barco. Había bebido más de un whisky, el licor le había encendido una valentía amarga y peligrosa. Cruzó el salón con paso errático hasta plantarse frente a Christian. Lo recorrió con una mirada cargada de un desprecio intelectual que no pudo contener.
—Así que tú eres el gran hallazgo de Mara —soltó Teo, arrastrando ligeramente las palabras—. Me pregunto qué se siente tener una mente tan promedio y, aun así, cre