Cap. 170: El último recuerdo.
Cap. 48
Iker no esperó a que la rabia se enfriara. En cuanto colgó con Lisandro, marcó el número de Blair.
—¿Qué pasa ahora? —la voz de Blair sonó nítida, cargada de esa eficiencia cortante que la caracterizaba.
—Natalia envió un muñeco al apartamento de Valentina —soltó Iker, apretando el teléfono con una fuerza que le blanqueaba los nudillos—. Estaba manchado de rojo, simulando sangre, y con el vientre partido. Valentina terminó en urgencias.
Hubo un silencio breve del otro lado, solo el soni