Cap. 132: El último recuerdo.
Cap. 10: El escape.
Esa noche, cuando Amelia se retiró con un abrazo y un último “descansa, por favor”, Valentina cerró la puerta del apartamento y apoyó la frente contra la madera, respirando hondo. Había llorado, sí. Se había permitido derrumbarse. Se había permitido sentir como mujer, se había dejado llevar por las hormonas del embarazo.
Pero ahora la psicóloga forense despertaba.
Se secó el rostro con la toalla del baño, recogió su cabello y se sentó en el escritorio pequeño junto a la ve