Nadine estaba sentada en el sofá, agarrando con fuerza el borde de su vestido mientras observaba a Adrian caminar de un lado a otro frente a ella. Tenía la mandíbula apretada, los puños cerrados y la mente parecía estar en otra parte.
Sabía exactamente lo que estaba pensando: Vanessa. La mujer que había convertido su vida en una pesadilla sin que Nadine la conociera personalmente.
Después de todo lo sucedido, Adrian le había contado la verdad. Lo había dejado todo al descubierto: las amenazas d