Nadine estaba en la cocina preparando el desayuno cuando oyó que llamaban a la puerta. Frunció el ceño y se secó las manos con una toalla. Aún era temprano y no esperaba a nadie. Clara solía llamar antes de venir, y no había pedido nada.
Dudó un instante antes de dirigirse a la puerta. Al abrirla, se le cortó la respiración.
Allí estaba Adrian.
—Buenos días —dijo con una leve sonrisa.
Nadine apretó con más fuerza el pomo de la puerta. Le había permitido pasar tiempo con Liam, pero eso no signif