Al día siguiente…
—Buenos días, señora hermosa, es hora de levantarse e ir a restregarle en la cara a las burlistas de la empresa que tú eres la mera tora en ese lugar. —dijo el señor Brandon, haciéndole cosquillas a su esposa y llenándola de besos para que se levante, él está muy feliz porque ayer después de que salieron de aquel restaurante se reconciliaron.
Bueno, aunque él no lo sabe, pero, la chica ha comenzado su venganza por el daño que recibió en el pasado.
—En mal momento decidiste nomb