—Ya no debería pensar en eso, en este momento—se dijo a sí misma en voz alta, puesto que ya habría tiempo para averiguar sobre ello o al menos eso era lo que Emily intuía, que habría tiempo.
Frente a ella se encontraba aquella computadora portátil, la cual debia tener información importante, quizás su reportes médicos. Muchos hospitales privados enviaban los reportes médicos por correo electrónico a cada paciente, para que en caso de emergencia esa información se pudiera transferir al hospital