Emily se vio obligada a guardar las fotografías en su lugar y cerrar sesión para mantener todos los secretos de Mila a salvo. Luego acudió al encuentro de Dorothy y al abrir la puerta, la asistente de Mila, la miro con cierto desconcierto.
Se notaba a simple vista qué había llorado, tenía los ojos rojos y la nariz del mismo color, pero Emily ignoro su reacción para poder cerrar de nuevo la puerta con la única llave qué existía de esa oficina.
—¿Desea comer algo antes de iniciar con el paseo?