El corazón de Frank se estrujó con la sonrisa de Rayan, y más cuando lo vio subiéndose las gafas rotas.
—Frank, tal vez no sea buena idea que salgas otra vez hoy. Lo mejor para ti será evitar a la gente. —opinó Carmenza preocupada. —Yo puedo acompañar a Cataleya y a Rayan.
—Ni pensar Carmencita. —refutó Frank. —Estoy decidido a estar con Rayan hoy, y nadie me impedirá hacerlo. Menos los buitres de la prensa, además, ¿qué es un escándalo más para Frank Mattson? —se burlo abriendo la puerta pa