Micolash:
No podía creer lo que veía.
Ella estaba en la cama acompañada. Y no solo la compañía de un hombre, si no que había dos tipos desnudos en su cama. Uno por lo que describía en ocasiones, lo identifique como su jefe y el otro era un hombre que no conocía.
¡PERO QUE DEMONIOS TANYA!
¡Micolash! – gritó tratando de bajar de la cama.
¡Eres una zorra, COMO PUDISTE HACERME ESTO! – no pude evitar ver a los hombres que ni siquiera se movieron un centímetro. Al parecer no les importaba la situació