El rugido de la multitud que vibró en el aire, se coló por los pasillos del backstage y alcanzó a Jasiri, quien aguardaba su turno. Aunque no era la primera vez que enfrentaba una audiencia tan inmensa, su corazón latió con una mezcla de nervios y emoción, como si el escenario volviera a ser una novedad.
Llevaba nueve años presentándose ante miles de personas, pero aquel momento previo siempre resultaba igual de intenso, igual de mágico. Cerró los ojos por un instante y recordó aquella noche de