Nunca lograré describir lo que sentía en ese momento. Era una mezcla entre alegría y tristeza. Alegría por oír todas esas hermosas palabras que me confirmaban que Antoine me amaba como siempre deseé que me amara. Tristeza porque a pesar de amarnos, lo nuestro estaba condenado a terminar muy pronto.
No pude evitar rememorar ciertos acontecimientos que me marcaron. Nunca había logrado comprender porque Antoine se había comportado de esa forma tan cruel conmigo, si decía amarme con tal intensidad.