Jasiri salió de la sala de reuniones con la cabeza erguida, tratando de ignorar las miradas acusadoras y los susurros que resonaban a sus espaldas. Su corazón latía con fuerza, y aún sentía la tensión en su cuerpo tras lo que había sido una reunión agotadora. Mientras caminaba por el pasillo, divisó a Seo-jun esperando cerca del ascensor. Su postura era relajada, aunque mantenía una alerta sutil, como si estuviera listo para intervenir si algo salía mal.
Se detuvo unos pasos antes de llegar a é