꧁ ALEJANDRO꧂
No supe cuándo puse la mano en la palanca de cambios ni cuándo volví a cambiar las marchas; los semáforos se me clavaban en la frente como pequeñas lentes que mostraban fragmentos de una vida que ya no entendía. El aire acondicionado vomitaba una brisa fría que no llegaba a atravesar la fiebre que ardía en mi cabeza. Tenía la sensación de que el mundo se me venía encima en olas sucesivas: primero una, luego otra, siempre la siguiente más alta.
Volví a la clinica sin recordar exactam