꧁ ISABEL ꧂
Desde donde estaba, podía escuchar el reloj distante, el murmullo de voces amortiguadas: la enfermera que cambiaba el suero, la muchacha que doblaba paños, el jardínero que se alejaba arrastrando una manguera. Todo en orden. Todo en su lugar. Si la finca era una geometría perfecta por fuera, en mi interior había una jaula forjada con decisiones y silencios; la ternura hacia mi madre era la única bisagra que todavía se movía.
La veía dormir con la cabeza apoyada en el cojín, la piel d