Capítulo 33 - Arrebato

El beso los había consumido como una chispa sobre pólvora, pero Alejandro fue el primero en reaccionar. De pronto, la conciencia le golpeó como un puñetazo en el pecho. Se apartó bruscamente, respirando como si hubiera corrido una maratón, la mirada fija en el suelo, la mandíbula rígida.

—Maldita sea… —murmuró, apenas audible.

Isabel, todavía temblando, sintió cómo el calor en su cuerpo se convertía en hielo.

—¿Maldita sea? —repitió con una risa rota, burlona—. Claro, porque besarme es un pecad
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP