꧁ ISABEL ꧂
Pasé la mañana acurrucada en el sofá, con Luna dormida en mis brazos y el sol de Long Island filtrándose por la ventana, pintando la habitación con tonos dorados y cálidos. Cada rayo parecía acariciar su piel, y no podía evitar sonreír, perdiéndome en la perfección de su respiración pausada, en la calma de sus pequeños gestos. La sentía tan frágil y a la vez tan completa, y por un instante, todo el caos del pasado parecía desvanecerse.
Scott estaba a mi lado, recostado en la alfombra