La ansiedad se sentía en el aire, cargada como una tormenta que amenazaba con desatarse en cualquier momento. Isabel no pudo evitar sentirse pequeña frente a ese gran edificio que la obligaba a enfrentar todo lo que había intentado evitar durante las últimas semanas. Cada paso que daba resonaba sobre el frío mármol del vestíbulo, y su respiración se entrecortaba, aunque sus movimientos eran firmes.
A su lado, Scott caminaba en silencio, su presencia era sólida y protectora, un pilar en el que I