Le subieron poco después una exquisita cena que le sirvieron en la pequeña terraza de su suite.
A pesar de todo, era maravilloso volver a verse rodeada de la magia de la noche en Fiji. Estaba absorta observando a la gente, las luces y la energía que había en el aire, una energía especial que casi podía saborear. Cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás dejando que todo lo que la rodeaba fluyera por su cuerpo.
Después de disfrutar de la gastronomía local, llenó de agua la antigua y lujosa bañ