Un dolor incomparable.
El consultorio médico estaba sumido en un silencio etéreo, solo interrumpido por el zumbido del equipo médico y el susurro del aire acondicionado.
La doctora obstetra que estaba frente Aylin, era una mujer de expresión amable, pero había un matiz de pesar en sus ojos castaños cuando se volvió hacia ella con los resultados de la ecografía.
—Doctora Mujica —, comenzó con voz suave, pero firme—, como usted misma debe saber, el cuerpo humano es extraordinariamente inteligente. El dolor que está s