Porque no eres Aylin, y si lo eres, tampoco te quiero.
3 horas antes de que Aylin recibiera el video:
Sentados en la barra de un elegante bar, al que solo la alta sociedad tenía acceso, estaban Kevin y Damián disfrutando de sus bebidas y de la música suave, pero Kevin, con su característico sentido del humor, rompió el silencio con una sonrisa pícara en el rostro.
—Es bueno que hayas venido, amigo, porque a pesar de necesitar compañía, también necesitaba a alguien para que pague la cuenta.
Damián, que se había mantenido callado mientras reflexionab