Ganas de ti.
—¡¿Papá dejarás que palo lento haga esto con nosotros?! — protestó Luci caminando de mala gana.
Y en el momento que ingresaron a la cabaña, al abrir la puerta, un torrente de polvo se levantó en el aire, haciendo que todos tosieran y se cubrieran la boca para protegerse, ya que el lugar estaba sumido en la oscuridad y solo una luz tenue se filtraba a través de las cortinas desgastadas.
Lara observó a su alrededor con horror y repugnancia, puesto que las paredes estaban cubiertas de manchas y de