30- PADRE SOLTERO. Profundo.
Cuando Ana se bajó del auto de Maxwell una oleada de dolor la acometió, no solo por el par de golpes que le había dado Albán, si no por todo el esfuerzo físico que había tenido que hacer. Lo único que quería era darse una ducha larga y dormir.
Cuando estaba ya en la puerta, Maxwell evitó que entraran y sacó su celular.
— No podemos permitir que Emanuel nos vea así — Ana miró al hombre, le sangraba un poco la nariz y tenía un par de morados en el rostro, pero no se veía tan mal, de seguro lo dec