17- PADRE SOLTERO. Sin pensar en las consecuencias.
Ana se acercó a Maxwell despacio e hizo mucha fuerza de voluntad para mirarlo a los ojos y no a los firmes pectorales que tenía tan cerca que solo era cuestión de levantar la mano para poder tocarlos, pero se contuvo.
— Comelo que se derrite — le dijo y Maxwell le dio un mordisco a la paleta.
— ¿No te cambiarás? — ella negó.
— Claro que no, no tengo traje de baño y el agua me quitaría el maquillaje — Maxwell estiro la mano y la agarró del mentón.
— El traje no es problema, ¿y aun te preocupas p